Fertilización
Abone desde la brotación hasta finales del verano. Use abono orgánico sólido cada 4 semanas o abono líquido semanal a media dosis.
- Elija un abono con oligoelementos para mantener las hojas de un verde sano.
- Abone el haya con moderación hasta que sus brotes de primavera hayan madurado, para que las hojas nuevas y los entrenudos sean cortos.
- No abone en otoño ni en invierno, durante el reposo.
Ubicación
Mantenga el carpe y el haya en el exterior todo el año, en un lugar bien ventilado. El carpe crece bien a pleno sol o en semisombra, mientras que el haya prefiere sol de mañana y sombra por la tarde, porque sus hojas se queman con facilidad con el sol fuerte y el viento.
Ambos son muy resistentes a las heladas, pero las raíces en maceta necesitan protección por debajo de -10°C. Coloque el árbol en una cajonera fría, un cobertizo o garaje sin calefacción, o entierre la maceta en el suelo. Nunca lo meta en una habitación con calefacción, donde el aire cálido y seco altera su reposo.
Poda
Deje crecer los brotes nuevos y recórtelos a 1-2 hojas cuando tengan 4-6 hojas y empiecen a endurecerse. El carpe brota varias veces al año y puede recortarse repetidamente hasta finales del verano, mientras que el haya suele brotar solo una vez al año.
- Pode las ramas grandes a finales del invierno o principios de la primavera, antes de que se abran las yemas.
- Deje al menos una o dos yemas en cada ramita, porque cortar en madera desnuda provoca que se seque.
- La defoliación parcial de un carpe sano a principios del verano reduce el tamaño de las hojas y mejora la ramificación; no la haga en el haya.
Alambre cuando el árbol no tiene hojas o a principios del verano, cuando los brotes ya han madurado. Revise el alambre a menudo, porque la corteza lisa de ambos árboles se marca con facilidad.
Trasplante
Trasplante los árboles jóvenes cada 2 años y los mayores cada 3-5 años, a principios de la primavera cuando las yemas se hinchan; el haya se trasplanta mejor algo más tarde, cuando sus yemas empiezan a alargarse. Retire aproximadamente un tercio del sustrato viejo y alrededor de una cuarta parte de las raíces, sobre todo las gruesas y rectas, para favorecer raíces finas.
- Use un sustrato de bonsái con buen drenaje, como akadama con pómice; ambos toleran suelos de ligeramente ácidos a ligeramente alcalinos.
- No deje a raíz desnuda de una sola vez un árbol ya establecido.
- Riegue a fondo y mantenga el árbol protegido hasta que los brotes nuevos muestren que se ha recuperado.
Riego
Mantenga el sustrato uniformemente húmedo y riegue a fondo cuando la capa superior empiece a secarse, pero evite el encharcamiento, que pudre las raíces. En verano, revise a diario, porque los árboles en macetas pequeñas pueden necesitar agua cada día.
- Riegue por la mañana si es posible, con una regadera de alcachofa fina para no arrastrar el sustrato.
- En invierno riegue poco, pero mantenga el cepellón ligeramente húmedo, también en un cobertizo o garaje.
Cuidados por estación
- Primavera: Trasplante cuando se hinchen las yemas y pode las ramas grandes antes de que se abran. Recorte los brotes nuevos cuando maduren y empiece a abonar tras la brotación.
- Verano: Riegue a diario con calor y dé sombra al haya por la tarde. Siga recortando los brotes del carpe a 1-2 hojas y, si hace falta, defolie parcialmente los carpes vigorosos a principios del verano.
- Otoño: Deje de abonar y disfrute del color otoñal; las hayas y los carpes jóvenes suelen conservar hojas secas y marrones hasta el invierno. Alambre las ramas desnudas tras la caída de la hoja.
- Invierno: Deje el árbol fuera y proteja la maceta por debajo de -10°C. Retire a mano las hojas secas viejas a finales del invierno, antes de que se abran las yemas nuevas.
Problemas comunes
El carpe y el haya son robustos, y la mayoría de los problemas se deben al clima o a insectos chupadores.
- Hojas quemadas: Bordes marrones y secos por sol fuerte, viento secante o un cepellón seco, sobre todo en el haya. Proporcione sombra por la tarde y protección del viento en verano, y no deje que el sustrato se seque.
- Pulgones y pulgón lanígero del haya: Colonias de insectos o una pelusa blanca y cerosa bajo las hojas del haya dejan las hojas pegajosas y rizadas. Elimínelos con un chorro fuerte de agua y use un insecticida si la plaga es fuerte.
- Oídio: Un polvillo blanco sobre las hojas en veranos húmedos con poca ventilación. Aclare la copa, riegue el sustrato y no las hojas, y use un fungicida si es necesario.
- Ramitas que se secan: Suele deberse a cortar en madera desnuda o a podar en invierno sin dejar yemas. Deje siempre yemas en las ramitas y pode las ramas grandes justo antes de la brotación.