Fertilización
Abona con regularidad mientras el árbol crece, de primavera a otoño. Sus raíces finas se queman con facilidad, así que nunca uses dosis fuertes ni abones sobre sustrato seco.
- Usa fertilizante líquido cada dos semanas, o fertilizante orgánico sólido una vez al mes.
- Riega primero y aplica el fertilizante líquido solo sobre sustrato húmedo.
- En invierno, abona solo una vez al mes si el árbol sigue creciendo en interior, y no abones durante cuatro semanas después del trasplante.
Ubicación
En interior, coloca el té de Fukien junto a la ventana más soleada, con toda la luz posible; ahí tolera el sol directo, sobre todo en la estación fresca. Mantenlo a una temperatura bastante estable de 18–24 °C y nunca por debajo de 12 °C.
En verano puede salir al exterior, al sol o a media sombra ligera, cuando las noches se mantengan por encima de 15 °C, protegido al principio del sol fuerte del mediodía. En invierno, mantenlo lejos de radiadores, salidas de aire y cristales fríos.
- Pon la maceta sobre una bandeja de humedad con grava mojada para compensar el aire seco del interior.
- Usa una lámpara de cultivo si la ventana es oscura en invierno.
- Evita cambiar el árbol de sitio: los cambios bruscos de luz o temperatura provocan caída de hojas.
Poda
El té de Fukien es perenne y puede recortarse siempre que crezca, pero la poda fuerte es mejor en primavera, cuando se recupera más rápido. Deja que los brotes nuevos desarrollen de seis a ocho hojas y luego córtalos a dos o tres.
- Quita solo una parte del follaje cada vez, ya que el árbol se debilita si se aclara demasiado.
- Sella los cortes grandes con pasta cicatrizante; las heridas cierran despacio.
- En árboles débiles, retira parte de las flores y bayas para ahorrar energía.
Los brotes jóvenes se alambran con facilidad, pero las ramas viejas se vuelven rígidas y quebradizas. Dóblalas con cuidado o usa tensores, y revisa el alambre a menudo.
Trasplante
Trasplanta cada dos años en primavera, cuando ya haga calor, y los árboles mayores cada tres o cuatro años. Su sistema de raíces finas es delicado, así que pódalas solo ligeramente.
- Peina con cuidado las raíces exteriores y no quites más de una cuarta parte de la masa radicular.
- Usa una mezcla drenante de akadama y pómice con un poco de materia orgánica.
- Mantén el árbol cálido, con mucha luz y sin sol directo durante unas semanas después.
Riego
Mantén el sustrato uniformemente húmedo: riega a fondo en cuanto la superficie empiece a secarse, hasta que el agua salga por los agujeros de drenaje. Revísalo a diario, porque las raíces finas sufren rápido si el sustrato se seca por completo.
Al mismo tiempo, nunca dejes el sustrato encharcado ni la maceta sobre agua, ya que provoca pudrición de raíces. Pulverizar no es imprescindible, pero ayuda cuando la calefacción reseca el aire en invierno.
Cuidados por estación
- Primavera: Trasplanta cada dos años cuando ya haga calor y haz las podas fuertes. Empieza a abonar cada dos semanas cuando comience la brotación.
- Verano: Sácalo al exterior, al sol o a media sombra ligera, cuando las noches se mantengan por encima de 15 °C, o déjalo junto a la ventana más soleada. Revisa el sustrato a diario y corta los brotes nuevos a dos o tres hojas.
- Otoño: Vuelve a meterlo en casa antes de que las noches bajen de 15 °C y colócalo junto a la ventana más soleada. Sigue abonando hasta que el crecimiento se frene.
- Invierno: Mantenlo con mucha luz y a una temperatura estable, nunca por debajo de 12 °C, lejos de radiadores y corrientes frías. Abona una vez al mes solo si sigue creciendo y aumenta la humedad con una bandeja de humedad.
Problemas comunes
La mayoría de los problemas del té de Fukien se deben a cambios bruscos o al aire seco del interior.
- Caída de hojas: La causan el frío, las corrientes, el aire seco, la falta de luz o que el sustrato se seque. Busca un lugar luminoso y estable, lejos de la calefacción y de las corrientes, y mantén el sustrato uniformemente húmedo.
- Araña roja: Punteado fino y telarañas en las hojas, sobre todo con aire interior cálido y seco. Ducha el follaje, aumenta la humedad y trata con jabón insecticida o un acaricida.
- Cochinillas y mosca blanca: Bultos marrones o pequeñas moscas blancas en el envés de las hojas, a menudo con melaza pegajosa. Raspa las cochinillas y trata con aceite hortícola o un insecticida.
- Pudrición de raíces: Hojas amarillas y un árbol mustio con el sustrato mojado indican encharcamiento. Mejora el drenaje, trasplanta a un sustrato granular nuevo y riega solo cuando la superficie empiece a secarse.